sábado, 3 de marzo de 2012

EN el frío atardecer...

Antes de las treguas, el poeta recorre en veintinueve poemas como veintinueve pasos de danza,  el "Mar, camino y ciudad" que presentan este capítulo.

1

           EN  el frío atardecer
veré encenderse y temblar
sobre la raya del mar
tu mirada de mujer,

           tan misteriosa y tan clara
que todo cobra, por ella,
sentido y ternura –estrella,
azucena y piedra rara

y humilde pero esencial
sabor que da a cada día,
con el pan y con la sal,

           el grano de fantasía
sin el cual ¿qué hombre podría
vivir su vida mortal?

viernes, 2 de marzo de 2012

YO podré quedarme ciego…

7

           YO podré quedarme ciego…
Tú seguirás, Primavera,
trenzando tu cabellera
de verde y sol, en un juego

           de agua fresca y denso olor,
lanzando el viento, de anzuelo,
en el mar a contrapelo
de las praderas en flor.

           ¡Gozosa risa, puntual
vivificadora! Yo
no veré arder tu cristal

           en el rosal del reló.
¡Ay, dura ley! Pero no:
¡sagrada ley natural!

jueves, 1 de marzo de 2012

SOBRE el campo y la pizarra...

6

           SOBRE el campo y la pizarra
de los techos, fantasmal
punteado de guitarra
contra el velado cristal

           del balcón, como el estuche
a la perla en su peluche,
la lluvia menuda y fría
arropa de gris el día

           y hace temblar en la aceña
del recuerdo, con el blando
martilleo de su hechizo,

           murrias de niñez que sueña,
al verla llegar, silbando
debajo de un cobertizo.

miércoles, 29 de febrero de 2012

PESADA lluvia estival...

5

           PESADA lluvia estival:
empañado de calina
el cielo, en la vespertina
hora lava su cristal

           para que de madrugada
brille más, a su través,
con un ondular de mies,
la hermosura renovada

           de la tierra, blanca y rubia
su desnudez sorprendida,
mientras su rumor se aleja,

           irisado y fresco, lluvia,
trémula gota prendida
en el vuelo de una abeja.

martes, 28 de febrero de 2012

¡CÓMO huelen alma y tierra...

4

           ¡CÓMO huelen alma y tierra
a un angustiado sudor,
bajo el cielo, arado por
las nubes, carros de guerra,

           hasta que revienta el trueno
-preparación artillera!
¡y tu lluvia, primavera,
que ondula la crin del heno!

           El paisaje tiembla y pierde
su color y su perfil,
preso en el húmedo velo.

           Mas pronto renace en verde.
Sobre su fresco redil
¡qué anchura respira el cielo!

lunes, 27 de febrero de 2012

TRANSPARENTE atardecer...

3

           TRANSPARENTE atardecer:
la lente de su cristal
en presencia corporal
nos deja casi entrever,

           de perfil, la primavera
que ensaya, quién sabe dónde,
su aleteo, al que responde
un silbido en la pradera,

           en tanto por los caminos,
deshojan escorzo y trinos
muchachas en bicicleta,

           y se aprieta, húmedo y frío,
el bosque. En su fondo umbrío,
                                                el tiempo huele a violeta.

domingo, 26 de febrero de 2012

LA lluvia me ha despertado...

2

           LA lluvia me ha despertado
al amanecer. Batía
contra la vidriera. El día
tiritaba, atarazado

           niño dios, en su pesebre,
entre las pajas del alba,
hacia el vago cielo malva
abría un ojo de liebre.

           Y yo sentía la piedra,
en mi corazón anclada,
de una infinita cansera;

           luego, la caliente hiedra
de tu mano que en mi almohada
prendía la primavera.