viernes, 7 de octubre de 2011

ESPERÁNDOTE

        ¡Mi calle con sus tilos! Ella sabe,
de lejos, cada tarde, cuando vienes.
Sus árboles en flor, como mis sienes
vibran con un temblor de pecho de ave.

        Su olor, ¿lo traes tú, o es tu presencia
la que aviva los ecos de fragancia
en cada piedra puestos por esencia
de eterna adolescencia de tu Francia?

        Mi calle, y tu ciudad... Todo trasciende
un buen aroma de gustosa vida,
de secreta alegría perdurable.

        Eres tú. Llegas. ¡Tú! La noche enciende
su lucero más puro. Ven, olvida
todo en la intimidad de lo inefable.

                                                       París, 1 Julio 1942

jueves, 6 de octubre de 2011

OASIS

        La vida es triste -...es dura, amarga y pesa!,
lloró Darío. Pero si mi boca
la carnal rosa de tus labios besa,
mana sangre de amor la áspera roca.

        Ya no es dura ni es triste ni es amarga
la vida, cuando entera se resume,
entre mis brazos, en la leve carga
de tu cuerpo, y su aliento en tu perfume.

        Es eso: es ese cuerpo, es ese instante
que mi fervor hasta los bordes llena,
que de sí colma tu abandono amante

        cuando tu dulce cuello de azucena
doblas sobre mi pecho jadeante,
blanca sirena de la  mar serena.

                                               París, 21 Enero 1942

miércoles, 5 de octubre de 2011

A UNA DALILA CARITATIVA Y AMOROSA

        Cuando esta trago malo del destierro
pase y yo ya no cuente en la partida,
quienes hoy me abandonan como a un perro
me evocarán con jeta compungida,

        y, a caza, cuál de culpa, cuál de yerro
con que excusar su hipocresía herida,
dirán: “Él mismo preparó su entierro!”,
y que tú me has quitado años de vida.

        ¡No saben los cuitados que no es eso,
ni tiempo ni cordura, lo que importa
en el vivir! La vida se resume

        en su más alta llama. Hazaña o beso,
¿qué más da, si, a la larga o a la corta,
sólo da la vida lo que la consume?


                                                 París, 27 Noviembre 1941

martes, 4 de octubre de 2011

¡OH, TAMBIÉN TU!...

Oh, ¿también tú? Ya sólo me quedaba
esa ventana abierta a la alegría...
¿No había de perderla, si era mía?
Tu partida sus hojas ciega y clava.

        De hoy más, en soledad y amarga noche
-¡sombra de manzanillo del recuerdo!-
la huella velaré del bien que hoy pierdo
sin esperanza pero sin reproche.

        Rezando la secreta letanía
del breve ayer, los gozos cotidianos
de nuestros cuerpos y de nuestras  almas,

        soñaré que me besas todavía,
mientras hundo la frente en estas manos
que han tenido tus pechos en sus palmas.

                                               París, 10 Septiembre 1941

lunes, 3 de octubre de 2011

POR ESCALAS DE SUEÑO

        De mi sueño en tus sueños va una escala
de ansias balbuceantes. Por  el día
esconden la cabeza bajo el ala,
amordazados de melancolía.

        Pero la noche amiga en ramo iguala
tu juventud y la madurez mía,
y enciende arcos de luces de bengala
sobre los pasos de la fantasía.

        Así, antes que me deje y me devuelva
al duro despertar y en él encuentre
mis pensamientos de la razón presos,

        quiero perdirle que amorosa envuelva
tus párpados, tus labios y tu vientre
en la red de su sombra y de mis besos.


                                                 París, 15 Agosto 1941

domingo, 2 de octubre de 2011

AMOR, QUE CAMBIAS TANTO...

        Amor, que cambias tanto de color y figura,
bien puedes hoy sentarte a la mesa conmigo
que desde adolescente, nauta de tu aventura,
vengo haciéndote cara, creciéndome al castigo.

        Una vez, de tus dardos –pero no de tu fuego,
dispensador de vida- me he creído al abrigo.
¡El hogar asentado en vida amante! Luego
vino la muerte, y supo segar mi mejor trigo.

        Y después... Caminantes somos sobre la tierra.
¡Cuántas veces cruzamos, en la paz y en la guerra,
en cada esquina, nuestro vagar desesperado!

        Ven, ajustemos cuentas: veamos, en mi vida,
cuánto pone en su peso, qué aumenta a su medida
lo poco que tú traes, lo mucho que yo añado.


                                                             París, 16 Julio 1941

sábado, 1 de octubre de 2011

...ET LIBERANOS A MALO

        Óleo tibio y claro, tu presencia
baña la carne de mi pensamiento,
y entra un gozo de sol y cumbre y viento
hasta los huesos de mi continencia,

        agria sin ti, sin ti rabiosa y mala,
morboso batallar de adolescencia:
bajo la sombra de tu axila, un ala
de limpia paz orea mi existencia.

        Que en ti y contigo aprendo a hacer costumbre
viva, profunda, purificadora,
la plural tentación de cada día,

        y a redimir, quemándola en tu lumbre,
la escoria que en su fondo deja la hora
de la lujuria y la melancolía.


                                                       París, 16 Julio 1941