jueves, 7 de junio de 2012

TE digo adiós, pero sé...

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           TE digo adiós, pero sé
que a la vuelta de la esquina
tu vuelo de golondrina
de nuevo saludaré,

           ubicuo, mi compañera,
fiel, perenne poesía
que traspones cada día
a clave de primavera,

           y de mi sueño en el fondo
abres tu mirar redondo
que ve por primera vez

           cuanto su claridad toca,
inventando beso y boca,
ojo, estrella, mar y pez.

miércoles, 6 de junio de 2012

Despedida esperanzada

Con esta declaración, "Despedida esperanzada", cierro esta realidad reflejada con la que la muerte me obligó a abandonar vuestro mundo, pero no el mundo. Tres poemas que son el epílogo del libro y prólogo de este largo epílogo del exilio definitivo.

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           AQUÍ se acaba el camino.
Otro empieza. Y otro día.
Te digo adiós, Poesía…
no de a nunca más ver, sino

           adiós hasta la primera
esquina del juego eterno
que corre de estío a invierno
y de otoño a primavera,

           centrando, en el cotidiano
ir y venir del saber
vivir, soñar y esperar

           que donde corte lo humano
zampoñas de su alcacer
te oiré, Poesía, cantar.

martes, 5 de junio de 2012

¿CUÁL es el espejo, y cuál...

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           ¿CUÁL es el espejo, y cuál
la realidad reflejada?
Con esta luna azogada,
todo es del mismo cristal

           y flota, lento, en igual
deriva desordenada
hacia un mar de madrugada
cuyo fresco aire lustral

           apague el faro en su torre,
y enjugue la frente, y borre
del insomnio el duro ceño,

           sacando a luz clara todo
de los canales del sueño,
tristes de nieblas y lodo.

lunes, 4 de junio de 2012

ARRÁNCAME de las manos...

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           ARRÁNCAME de las manos
el papel en que mi pluma
ordenando está una suma
de sueños a cuál más vanos,

           y el regio coro real
de tu luz, voz de las cosas,
me arrastre, en ondas gozosas
de unanimidad carnal,

           a dar la vuelta en la rueda
del cielo, del ancho mar,
hasta la playa en que pueda

           al fin, tímpano sonoro,
en puro sentir, cifrar
tu cascabeleo de oro.

domingo, 3 de junio de 2012

ESE jinete soy yo...

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           ESE jinete soy yo.
¿No le oyes el galopar
del caballo, ni el cantar
de mocedad viva? –No.

           -¿Ni cómo puedes oírlo
ni entreverlo, desde fuera
del bosque en que inventa el mirlo
su silbar de primavera?

           Dobla en turbión el recodo
de esta madurez mediada,
gris de canas y de penas.

           Volverá. Que vuelve todo,
hecho vida renovada
en el pulso de otras venas.

sábado, 2 de junio de 2012

¿CÓMO, si ajena ya y lejos...

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           ¿CÓMO, si ajena ya y lejos
-en el tiempo, en el espacio-,
vuelve a alojarse el palacio
que, en su Venecia de espejos,

           el sueño a la noche erige
y derriba a la alborada?
En la azotea enlosada
¡quién tu figura dirige,

           de puntillas, hacia mí
que, buscando desde aquí
tu vago perfil zahareño,

           pulso la escala tendida
que enlaza el sueño a la vida
y va de la vida al sueño?

viernes, 1 de junio de 2012

¡QUÉ susto, la rinconada!...

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           ¡QUÉ susto, la rinconada!
¡Qué ahogo, la costanilla
en cuyo alto apenas brilla
una luz tartamudeada!

           Caminar desatentado,
de callejón en plazuela.
¡Vuelta a la pueril escuela
del pavor casi olvidado!

           ¡Qué me acecha, o quién? La brasa
de mi esperanza, ¿por qué
la ronda qué pistolero?

           A las puertas de esta casa
-prestada-, en salvo, no sé
por qué, me quito el sombrero.